Barrio Chino

Hoy más que nunca vivimos en la Valencia del gran Berlanga, donde la astracanada está servida. El alcalde Ribó nos tiene en un “ay” continuo ofreciéndonos espectáculos dantescos cuando no de pura vergüenza.
Ahora quiere convertir un barrio de Valencia en el Chinatown de Lóndres o Nueva York, porque dice que se lo han pedido los vecinos y nos quiere colocar unas puertas llenas de colores que escondan la degradación del conjunto de calles que soporta dicho barrio.
El viejo truco de tapar con pintura la fealdad, no importa que esa gente lo esté pasando mal, o las calles estén sucias, degradadas, la fiesta debe continuar, las colas del hambre quedan muy lejos, el Año del Búfalo lo borra todo hasta la miseria de quien no sabe gobernar.
Incapaces de reaccionar aceptamos lo absurdo sin rechistar y nos preguntamos si no sería mejor que un robot sensato con unas ideas lógicas nos gobernara. Me temo que seguiremos mirando hacia otro lado mientras la buena gente nos llena el carrito de comida.

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