Una iniciativa

Sin injerencias externas. 

"Una terra, un esperit, tres províncies en un mateix cor"

La violencia puede que acompañe al ser humano a lo largo de toda su vida, quizás sea innata, pero el hecho de construir sociedades cuyas normas sociales son admitidas por la inmensa mayoría ha hecho que poco a poco ésa violencia quede relegada y muy raramente aparezca en sujetos bien adaptados.

Inseguridad ciudadana y sensación de indefensión.

Hasta ahora, los casos aislados o no, donde unos individuos agreden a otros sin que medie provocación han aumentado de manera alarmante en todo el mundo, en España por supuesto y en Valencia, donde un militante de Lo Nostre ha sido agredido recientemente,  hace que se enciendan todas las alarmas.

Cabe preguntarse pues, qué ha cambiado para que el ciudadano note que ya no está seguro ni en su propia casa. Por supuesto, hablar de esto sin tocar la circunstancia del aumento de personas llegadas a nuestro país de forma ilegal, supone prejuicios y la crítica rápida de “racista” por los que hacen juicios rápidos sin analizar los hechos.

No nos vamos a engañar,  delincuencia siempre ha habido y por desgracia no creo que acabemos del todo con ella, lo que sí cabe analizar es quién la ejerce y por qué.

Hace muchos años, los casos donde eras atracado obedecían en muchas ocasiones, a la necesidad del drogadicto de robar para conseguir otra dosis, las violaciones eran cometidas por sujetos inadaptados y psicópatas.

Pero lo que estamos viendo, en estos momentos, en Valencia, es el aumento considerable de estas agresiones con un incremento de robos e incluso asesinatos de extrema crueldad y cometidos en grupo la mayoría de ellos.

Cierto es que la situación actual es un caos, donde la salud mental se resquebraja e incita a acciones poco recomendables, aún así nada justifica que se agreda por el simple placer de causar daño, sin más motivo que sentirse miembro de una “manada” delictiva.

¿Quién le pone el cascabel al gato y asume el problema desde un punto de vista multidisciplinar? Pues sencillamente quienes tienen las herramientas para hacerlo y frenar estas olas de violencia antes de que ir armado sea una opción como otra cualquiera.

Primero detectar las zonas donde más casos se producen y analizar los datos basándonos en dos preguntas fundamentales ¿quién y por qué? como hemos señalado anteriormente. Tratar los datos sin miedo, basta de complejos, si el que agrade ha entrado de forma ilegal en España se dice y ya está y si es español lo mismo.

¿Por qué? Por necesidad de obtener dinero rápido o al contrario por divertirse y causar mal, demostrando, en muchos casos que no están adaptados a sociedades más o menos desarrolladas.

Todos estamos hartos de casos donde la intervención de menores es continua, amparados en leyes muy blandas, se creen con permiso para todo, sabiendo que el castigo no llegará o lo hará de nuevo bajo mínimos.

Gente que deambula por la calle sin más oficio que beber en muchas ocasiones o salir a “cazar víctimas débiles” con lo que a veces tenemos la sensación de vivir en plena selva.

Teniendo la información en las manos adecuadas no queda otra que poner solución. Evidentemente, dotando de medios a quienes tienen que bregar con estos actos vandálicos y criminales y no restarles autoridad.

Endureciendo las leyes para que al agresor no le resulte fácil salirse de rositas y sobre todo educando a los ciudadanos y detectando casos aislados de conductas sociópatas o de desarraigo familiar, entre otras.

Otra cosa es que quien gobierna se desentienda del asunto porque ellos llevan guardaespaldas y el tema parece no preocuparles demasiado. Desafortunadamente, lo estamos viendo en Valencia donde el índice de criminalidad se ha desbocado sin que el alcalde aporte soluciones creíbles y no falsas promesas electorales.

Desde Lo Nostre tenemos claro que hay que ir a la raíz del problema sea este social o individual, aquellos sujetos reincidentes y altamente peligrosos no pueden convivir entre nosotros, si son extranjeros tendrán que volver a sus países y los españoles cumplir penas más largas con el objetivo, siempre de rehabilitación, o la pena carece de sentido.

En ningún momento debemos aceptar esto como normal y acostumbrarnos, eso no sería sano, muy al contrario hay que volver a tiempos más seguros donde el miedo a ser atracado, violado o golpeado estaba bajo mínimos.

Se evoluciona hacia adelante, jamás repitiendo comportamientos asociales y si algunos miembros de la sociedad no son capaces de adaptarse pese a todas las ayudas que existen, entonces el grupo homogéneo debe y es una obligación tomar medidas para defenderse, aunque estas sean impopulares.

Confiamos nuestro voto a aquel que pueda defendernos y permitirnos una vida digna sin violencia. En tiempos de zozobra elegir al indolente o necio no es lo más inteligente, cuando el ciudadano no te importa la dejación de funciones es evidente.

Aceptar que puedes ser un preso en tu propia ciudad, tener miedo a salir tranquilo a la calle, no es negociable, exigimos soluciones y no palabras bonitas carentes de contenido.

Y si quien gobierna no es capaz de entenderlo quizás sea hora de marcharse y dejar paso a gente mucho más preparada, en estos casos el líder se hace cada día más necesario.

¿Y tú eres de los nuestros?

MAS NOTICIAS
Facebook
Twitter
NOTICIAS

Actualidad

La EMT, ese pozo sin fondo.

La EMT, ése pozo sin fondo. Se supone que cuando alguien decide dedicarse a la política, es porque se encuentra capacitado para gestionar el dinero

Leer Mas»

La bienal del pensamiento 2022

La Bienal del Pensamiento 2022 Mas de 100.000€, será la cantidad que desembolse el Ayuntamiento para la celebración de la Bienal de Pensamiento catalanista 2022.

Leer Mas»

Patronato de Deportes de Castelló

Catastrofico informe de dación de cuentas presentado este martes ante la Junta Rectora por el gerente del Patronato Municipal de Deportes de Castelló A partir

Leer Mas»

Por fin un partido que te representa

Somos un partido 100% Comunidad Valenciana, nos gustaría ser los verdaderos representantes de todos los ciudadanos de nuestra comunidad, sin injerencias externas.